El papel de los padres para que los niños no se conviertan en víctimas o victimarios del bullying.

La intimidación escolar también conocida como ‘Bullying’ se ve con mucha frecuencia, esta vulnerabilidad de derechos ha empezado a tener mayor relevancia durante los últimos años debido a que algunas víctimas han denunciado y dicho flagelo se ha  mostrado por  diferentes medios de comunicación.

El daño   ocasionado por el ‘Bullying’ a los menores cuando se convierten en adultos es gigantesco,  es necesaria la atención temprana  de padres de familia, docentes y pedagogos. Cuando se presentan casos de intimidación escolar, normalmente la atención de docentes y familiares recae principalmente sobre las víctimas, pero es un error pensar que solo requiere ayuda inmediata el agredido. La  protección  psicológica,  física y afectiva debe ser para agredido y agresor.

¿Qué pasa con los niños, niñas o adolescentes que cumplen el rol de agresor?

Así como el apoyo hacia las víctimas de ‘bullying’ debe ser eficaz y oportuna, Hay que ayudar a los niños que están presentando comportamientos abusivos, puede ser que su actitud se deba a alguna  agresión padecida, la cual motiva a seguir esta misma cadena. La atención debe ser inmediata para así evitar en estos niños problemas  de adaptación y disfuncionalidad social.

 

Cuando tu hijo es la víctima del acoso

  • Observe la actitud de su hijo para detectar señales de acoso,no siempre los niños son propensos a decir que los están intimidando. Si descubre que su hijo es objeto de acoso, no recurra a frases como “no le hagas caso” ni “aguanta sin quejarte”. Por el contrario, sostenga conversaciones abiertas en las que pueda enterarse de lo que ocurre en la escuela con el fin de tomar medidas apropiadas para rectificar esa situación. hágale saber a su hijo o hija que está dispuesto a ayudarle, sin tomar una actitud sobreprotectora  y que dejarle claro que no intente contraatacar al acosador.
  • Atención a los siguientes consejos:

Investiga en detalle lo que está ocurriendo. Escucha a tu hijo y no lo interrumpas. Deja que desahogue su dolor.

  • Ponte en contacto con el profesor de tu hijo, con la dirección del colegio y pide su cooperación en la investigación y en la resolución de los hechos.
  • Dependiendo del grado de ansiedad y de miedo en el que esté envuelto tu hijo, búscale un psicólogo para ayudarle a que supere este trauma. Pero jamás te olvides que la mejor ayuda, en esos casos, es la de la familia.
  • Mantén la calma y no demuestres toda tu preocupación. Demuestra determinación y positivismo.

 

Cuando tu hijo es el acosador

  • Es muy difícil para muchos padres reconocer algo negativo en la conducta de sus hijos, por eso es muy importante, cuando se detecta el caso, que ellos trabajen directamente con la escuela para resolver este problema, de una forma inmediata, ya que normalmente el problema de una mala conducta suele crecer como una bola de nieve, a menudo los niños con problemas de autoestima acosan a otros para sentirse bien consigo mismos. Incluso los niños que gozan de cierta popularidad y aceptación pueden tener tendencias crueles.
  • Estos consejos pueden ayudarte a canalizar la situación hacia un lado positivo:
    • Investiga por qué tu hijo es un acosador.
    • Habla con los profesores, pídales ayuda, y escucha todas las críticas sobre tu hijo.
    • Establece un canal de comunicación y confianza con tu hijo. Los niños necesitan sentir que sus padres les escuchan.
    • Vigílate para no culpar a los demáspor la mala conducta de tu hijo.
    • No ignores la situación. Ayuda a tu hijo a manifestar sus insatisfacciones y frustracionessin agresión.
    • Anímale a que reconozca su error y a que pida perdón a la víctima. Elogia sus buenas acciones.

CIBERBULLYING: Historias más allá de la pantalla

“Grabaron y publicaron la paliza de su compañero”, “Crearon una web para reírse de los ‘retrasados’ de la clase”, “Humillaban a un compañero en Youtube”, “El empollón asesino”, “Querida Jennifer: te voy a matar”, “Adolescente se suicida tras sufrir años de ciberbullying a raíz de una sextorsión”, “Ciberacoso entre chicas por medio de Bluetooth”…

¿Te has sentido identificado con algunos de los títulos anteriores? ¿O conoces a alguien que pase por una situación similar? Si tu respuesta es sí, será mejor que sigas leyendo, porque los títulos anteriormente mencionados eran casos reales de Ciberbullying.

CIBERBULLYING: NADA NUEVO

Cada que oímos de este fenómeno, lo consideramos un tema ajeno a nosotros. Es cuestión de noticias, exposiciones escolares, charlas de psicólogos, películas juveniles, capítulos de telenovelas latinoamericanas… Pero jamás del joven en sí.

Tal vez se pregunten ¿Por qué debería importarnos? No creo que sólo porque tengamos el derecho a la intimidad, a no ser discriminados, ni a recibir tortura alguna sea suficiente justificación. Todos tenemos derecho a ser felices y al libre desarrollo de la personalidad. Es parte íntegra del ser humano, de encontrarnos, ser quienes queramos ser sin lastimar al otro, especialmente en estas etapas tan determinantes como los son la niñez y la juventud; donde  construimos nuestro carácter y este define nuestra adultez.

Es un ideal muy grande: sencillo de decir, un poco difícil de practicar. Al igual que en el bullying común, el ciberbullying ofrece un acoso psicológico hacia sus víctimas, sólo que es transportado a un nuevo nivel: La plataforma virtual. Créanlo o no, esta plataforma puede ser tan dañina como un puño en la cara: La internet, como quinto poder, es una puerta gigante hacia todo tipo de información. Así cómo es tan fácil publicar un texto en una red social, también los es que alcance a llegar a millones de personas y se convierta en un tema viral, incluso de interés público. ¿Acaso no hay noticieros que tienen sus propios segmentos  (Urna virtual, por ejemplo) donde dan las últimas tendencias de ese espacio? Su influencia no tiene límites.

Ahora, teniendo en cuenta ese panorama, retratemos la juventud de hoy en día. Muchos de nosotros hemos crecido entre tantas nuevas tecnologías que ya forman parte de nuestro vivir. Estamos pendientes de nuestras redes sociales, leemos la Wikipedia para tener información de nuestras investigaciones, accedemos a Youtube para ver videos de toda índole… Es precisamente esa importancia que ha adquirido la cual hace del ciberbullying un asunto popular. A los pocos segundos en que un compañero nuestro sube una foto comprometedora de un amigo, nuestro círculo social no demora en enterarse, y el chisme se riega para todos, nunca para bien.

LA OBRA TEATRAL

Entonces observas la reacción las personas. A partir de ese instante, todos se vuelven bullies (acosadores). Están los que hablan, los que opinan y critican, los que dan “likes” a las fotos y las comparten, los que comentan ofensas y se ríen de ellas, los que crean los dichosos “memes” para calentar el asunto, y en esa remota esquina, los que callan y pasan por alto la situación. Sería una mentira decir que no se enteraron de la problemática, pues como adolescentes que son, sabían de la situación. Sólo les faltó el coraje para denunciar.

En cuanto a la víctima, sobra decir que le recaen las peores consecuencias. No sólo está bajo el foco de burla de sus compañeros, sino por todo aquel que le provoque gracia esa publicación de la red. Corre el peligro de entrar en una profunda depresión porque cree que su vida entera ya no dependerá de la persona en que se esfuerza a ser, sino en aquel perfil de sí mismo que creó esa imagen hacia el mundo virtual. Perfectamente podría ahorrarse ese problema y hablar con un adulto al respecto, sin embargo, a veces nos dejamos llevar por el miedo del  qué pensarán de nosotros al tomar esa alternativa, tampoco ayuda la poca confianza para decírselo a nuestros padres.

LA RAZÓN DE TODO

Entonces ¿Qué hacer? Lamentablemente, cuando de ciberbullying (o cualquier otro tipo de bullying) se trata, no importa cuánto opines o pienses… Si no actúas, de nada sirve. Ambas partes: víctima y espectador, cometen el error de quedarse en silencio. Por supuesto, tampoco se trata de ir al otro extremo y contestar las provocaciones virtuales, sencillamente,  hay que saber qué ignorar y qué no.

¿QUÉ NO SE PUEDE IGNORAR?

-Que el ciberbullying es un delito y el acosador puede terminar en la cárcel.
-Que se puede considerar ciberbullying:

  • El colgar en Internet una imagen (sea real o efectuada mediante fotomontajes), datos personales o cualquier cosa que pueda perjudicar o avergonzar a la víctima.
  • El poner la foto de la víctima en un sitio web donde hacen top ratings de los más retrasados… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
  • El crear un perfil falso en nombre de la víctima, haciéndose pasar por la misma y escribir desde detalles íntimos de su vida personal hasta peticiones sexuales.
  • El dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima.
  • El dar de alta su dirección de correo electrónico en determinadas páginas para que luego sea víctima de spam.
  • El usurpar su clave de correo electrónico, violando su intimidad.
  •  El provocar a la víctima en servicios web (tales como juegos online, chats, foros, etc) para conseguir una reacción violenta de sus moderadores.
  •  El enviar mensajes por SMS o e-mail con amenazas a la víctima.

-Que siempre se puede contar con un mayor sean los padres, los maestros o las mismas autoridades para denunciar el problema.

CASOS: TODOS LOS DÍAS

Mundialmente, el ciberbullying ha tomado un auge impresionante. Grandes países como EEUU, España, Alemania… presentan nefastos casos. Los mencionados anteriormente son un ejemplo de ello. Algunos, afortunadamente, tuvieron solución, pero otros no llegaron a acabar ni siquiera con la muerte de la víctima.  Aunque el término “ciberbullying” sea usado para el acoso virtual entre menores, estos pueden llevar, en su mayoría, a una re dirección  de asuntos (peores)  como la sextorsión. Tal fue el famoso caso de Amanda Todd: una muchacha que, por causa de un accidente, sus fotos semidesnuda terminaron regadas por la red, ganándose las críticas de todos quienes la rodeaban. ¿Cómo terminó? Entérate por ti mismo:

TODO DEPENDE DE TI

Seas víctima, seas espectador, seas acosador…
Todos nos vemos perjudicados con el ciberbullying.
¿Por qué no dejar las burlas a un lado, los prejuicios y las amenazas?
Víctima y espectador pueden dialogar, y el acosador las artimañas dejar.
Todo depende de ti.